Emprender es llevar tus ideas a la realidad, convirtiéndolas en un proyecto concreto. Se escucha muy sencillo, pero ¿por qué nos da tanto miedo emprender?
¿Miedo al fracaso?
¿Miedo a no producir para pagar las deudas del mes?
¿Miedo al cambio de estilo de vida?
¿Miedo a su reputación?
«Que van a pensar de mi si fracaso»
Cuatro consejos antes de empezar
1. Si ama lo que hace, no tema
La pasión en el emprendedurismo es clave. Solamente ese encanto logra que trabajemos con mucho amor, sintiendo siempre que podemos dar más.
Si lo que va a emprender no es su pasión y lo piensa hacer solo porque cree que le traerá mucho dinero, no se lo recomiendo. La pasión por lo que hace es lo que le permite seguir en el intento, sin querer retirarse a la primera. Añádale constancia y paciencia.
2. No dude de su capacidad
Crea en usted mismo. Si ya está en el proyecto o aún lo está pensando, es porque definitivamente sabe de lo que habla. Conoce el mercado, o por lo menos le gusta y está dispuesto a dedicarle el tiempo necesario para desarrollarse aún más.
Siempre van a existir personas que saben más que usted y otras que saben menos. Pero si algo le puedo asegurar, es que el pastel alcanza para todos. Así que aunque haya mucha competencia en su área, nunca se deje intimidar por los demás. Al contrario: tome lo que pueda de esas personas que están arriba. Siempre necesita admirar a alguien para inspirarse a ser igual o mejor.
Créame que siempre habrá quien trate de ponerle trabas. Le dirá que no puede, entre otras cosas. Es ahí donde debe ponerle más fuerza, para demostrarse a usted mismo que sí lo va a lograr. Al fin y al cabo, la única persona a quien le importa si puede o no, y que será la más beneficiada de su proyecto, es usted.
3. Rodéese de personas exitosas
Cuando empiece es muy común que se quede solo. Esto pasa porque se mete tanto en su proyecto que se convierte en una persona aburrida para quien no comparta su idea, e incluso se cansa de juntarse con personas que no aportan cosas positivas a su vida.
Como le mencioné en el punto anterior, siempre necesita inspirarse en algo o en alguien. Es importante que busque ese mentor o mentores que puedan entenderlo y guiarlo. Créame, siempre aparecen justo cuando más los necesita.
4. Priorice sus gastos
Ahora sí, llegó la hora de enfrentarnos a la realidad. Ya está dentro. Debe tener presente que es posible que le pase lo que tanto temía: cerró el primer mes y no logró realizar una sola venta. Se le pasó el tiempo pensando en hacer y no hizo nada. O bien se dedicó a poner muchas cosas en orden —aspectos legales, permisos, documentación— entre otros imprevistos que surgen de camino y que no previó hasta el día que los necesitó.
La realidad de trabajar por cuenta propia
Todos los meses va a enfrentarse a algunos aspectos buenos y otros no tanto. Es simple.
Si se siente mal hoy y no sale a trabajar, simplemente se queda en la cama. Esa es la buena noticia. La mala es que no produce.
Si debe ir a realizar un mandado, tomar café con sus amigos, o lo invitaron a pasear dos días, se va. Esa es la buena. La mala es que no produce.
Cuando trabajaba para una empresa le dolía regalar una hora extra, porque no se la iban a reconocer. Lo bueno es que tenía un horario, cumplía y listo. En su negocio no hay horario. Va a desear trabajar hasta los domingos. ¿Sabe qué es lo bueno? Que no le duele hacerlo; más bien desearía poder alargar el día.
Ojo: llegará el momento en el que, por salud, deberá fijarse horarios. Y en ese momento entenderá por qué su exjefe quería que trabajara tanto.
Debe saber que habrá meses muy exitosos y otros no tanto. Puede llegar sin problema un millón a sus manos en un mes, y puede pasar los tres siguientes sin recibir nada. Guarde en las vacas gordas para no quedarse sin alimento en las flacas.
Cuatro estrategias para su plan de negocios
Ya en el campo de juego, le comparto cuatro estrategias para dar forma a su plan de negocios. Si no hace esto, no tendrá un horizonte.
Llegó la parte bonita: trabajar estratégicamente.
1. Conozca las necesidades de sus clientes
Debe saber cuáles necesidades y deseos va a cubrir. Somos seres sumamente emotivos y queremos sentirnos seguros, queridos, exitosos. Es aquí donde empieza a jugar.Con su estrategia logrará conectar lo que ofrece con lo que esa persona realmente busca. Su cliente necesita alimentarse, y mediante su mensaje publicitario usted le muestra por qué el platillo que ofrece es el que responde a ese momento.
2. ¿Cuál es su valor?
Después de saber cuáles son las necesidades que va a suplir, debe pensar cómo quiere que lo perciban esos clientes.
¿Cuál es su valor diferencial? ¿Por qué su cliente debe elegirlo a usted y no a su competencia? ¿Qué ofrece usted que no hace el resto?
3. Establezca objetivos
Cree objetivos y mida. Lleve un control detallado de sus avances: clientes diarios, ventas, correos enviados, llamadas realizadas, inventario. Apunte absolutamente todo. Si no tiene un sistema, hágalo de manera manual y digital. Después del primer mes ya contará con un estimado real para establecer metas de los próximos doce meses.
Es importante que le ponga un número a su objetivo. Debe ser cuantificable y realista, con tiempos de ejecución definidos. Le dejo un ejemplo:
Aumentar mis ventas en un 20% durante los próximos seis meses.
Aumentar nuestra participación en el mercado a un 22% el próximo año, con respecto al nivel actual de un 20%.
Cuando está iniciando es difícil buscar un número, porque no cuenta con una referencia. Puede poner una proyección mensual y, después del primer mes, analizar la meta de los siguientes con base en los esfuerzos y la inversión publicitaria que piensa realizar.
4. Estrategias y acciones
Luego debe crear las estrategias y las acciones para alcanzar esos objetivos. Intente establecer por lo menos dos estrategias por objetivo. Nunca es bueno echar todos los huevos en una sola canasta; no sabe si la canasta se romperá.
Ahora sí está listo para analizar y medir el comportamiento de su mercado según sus estrategias, y valorar el ajuste de ellas cada vez que sea necesario.
No olvide implementar estrategias de fidelización para sus clientes actuales. Enfóquese en mantenerlos felices mientras atrae clientes nuevos. No se debe descuidar ni uno ni otro.
Anímese a buscar siempre cosas nuevas: actualizar, innovar. Nunca se rehúse al cambio.






